En estos tiempos revueltos, estoy en busca de claridad.

Un intento por entender
qué sucede en el mundo,
qué decidimos como sociedad
y cómo vivimos en tanto personas.

 
Enrique G de la G Enrique G de la G

¿Por qué Trump?

Hay de dos sopas: o Trump ha causado al menos en parte el actual desequilibrio mundial, o, por el contrario, es el producto de un largo proceso histórico que era inevitable y que da la casualidad que el personaje se llama Trump pero bien pudo haber sido otra persona.

Según la primera opción, el mundo estaba más o menos en orden y tuvo que llegar Trump para ponerlo de cabeza porque es un caprichoso, es un hípernacionalista y un abusivo. Esa es una posibilidad real pues esto que he dicho sobre él parece ser verdad. Si Kamala Harris u otro candidato republicano hubiera llegado a la presidencia, no estaría la situación geopolítica tan desestabilizada como está ahora.

Según la segunda opción, los procesos históricos son más grandes que nosotros, los individuos, así como la naturaleza es más poderosa que nosotros; y aunque hay supervivientes de catástrofes naturales, por lo regular se impone la naturaleza. De manera análoga, la historia se impone en términos generales, si bien a veces surgen figuras que logran escaparse de su torrente para reencauzarlo. Así pues, si observamos la creciente acumulación de poder del presidente de Estados Unidos, su creciente desdén por el Congreso y los acuerdos e instituciones internacionales, y si analizamos la tendencia de las últimas décadas, ya desde Reagan se veía venir algo como lo que estamos viviendo.

La pregunta parece ser idéntica a la pregunta por el huevo o la gallina, es decir, depende de qué perspectiva se tome, se puede responder correctamente de una u otra manera: cada perspectiva explica distintos aspectos.

No solo la naturaleza y la historia son más grandes que nosotros sino también las instituciones. Por eso debemos cuidarlas, pues el día en que falte la sensatez presidencial, ahí seguirán las instituciones –normas, procesos, asociaciones– que orienten el actuar. Pero si llega alguien como Trump, que cancela acuerdos y erosiona las instituciones, ese individuo desarticula los marcos que lo contienen y actúa como si estuviera por encima de la historia y de las instituciones. La historia es celosa y raramente da la razón a tales individuos.

Más allá de las dos sopas –Trump como causa o como efecto–, lo importante es salvaguardar las instituciones, no porque sean perfectas sino porque trascienden nuestras vidas personales.

Imagen: GPT

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Cinco cosas buenas (vol. 1)

Los domingos voy a recoger cinco momentos, historias, detalles y cosas buenas de la vida que se me atravesaron en la semana. ¡Ojalá sirva de inspiración!

 

Colores de Suecia

Mi amiga Nieves dejó hace varios años la vida y la movida madrileñas para mudarse a un pueblo en el corazón de Suecia. Trabaja ahí como arquitecta. Y como la vida rural se lleva a otro ritmo en Escandinavia al de las grandes ciudades, ha tenido tiempo para explorar su lado artístico: empezó a tocar la flauta, después a tejer y pinta desde hace cosa de un año.

Me encanta el lenguaje visual de su obra abstracta. Pinta al óleo sobre papel con textura de lienzo. Y esta semana me regaló esta obra, que tanto me gustó cuando la vi en su Instagram. ¡Gracias, Nieves!

Veo un paisaje extendido en el tiempo: la textura del fondo recibió primero los tonos oscuros, que luego dieron paso a otras tonalidades. Pero son los estallidos de verde y las interrupciones amarillas las que me atraparon la mirada. Me podría poner a meditar observando cada detalle durante horas sin parar. Y me quedo pensando cuánto verdor tan equilibrado cabe en 50 centímetros cuadrados.

 

Lloyd Alter in da house

Hoy vino a comer a casa mi amigo Lloyd Alter, arquitecto, profesor de arquitectura y periodista de Toronto. Fue el editor fundador de TreeHugger. Hoy escribe sobre todo en Upfront Carbony es uno de los grandes expertos en hábitat pasivo.

Mañana estará en Berlín para dictar una conferencia sobre su propuesta principal: la frugalidad como estilo de vida y como estrategia para regular y adaptarnos al cambio climático. Si no sabes cuánto carbono se esconde detrás de una hamburguesa, una familia o un edificio, tienes que leer su libro.

Nos sentamos en el jardín a hablar sobre temas de ecología. Por ejemplo, sobre cómo las redes de calor urbanas que funcionan con etanol, como la que quieren instalar en mi comunidad, en realidad son un gran subsidio para los agricultores. Después de escuchar sus argumentos, me quedó claro que es una hoja de higuera porque no parece un sistema más ecológico que la calefacción casera.

Siempre es un gusto reunirse con y escuchar a expertos apasionados en lo que hacen.

 

División de la Iglesia y el Estado in extremis

En septiembre de 1944, un bombardero cayó al mar cerca de la isla japonesa de Chichijima. Los japoneses no solo aprehendieron a la tripulación, sino que también los torturaron, asesinaron y hasta se los comieron al más puro estilo caníbal. Solo logró escapar el piloto, un veinteañero de nombre George Bush, a quien rescató un submarino estadunidense.

Muchas décadas después, en el contexto de su campaña presidencial, le preguntaron sobre qué cosas había pensado durante las horas que permaneció en alta mar, Bush respondió:

“I thought about Mother and Dad and the strength I got from them — and God and faith, and the separation of Church and State”.

 

Cuatro empleos para ganar madera

Leyendo Train Dreams, aprendí cómo era la industria maderera hace cien años: el sawyer derribaba el árbol; el limber retiraba las ramas hasta dejar el tronco despejado; el bucker lo cortaba en trozos manejables de seis metros; y el choker los subía y fijaba al camión que llevaba la carga al aserradero.

Nunca había pensado en la subdivisión de los empleos forestales. Pero, ¿y eso cómo se traduce al español?

La tradición forestal anglosajona ha sido diferente a la nuestra, así que no todos tienen equivalentes –dicho de otra manera más cruda, aquí los leñadores eran multiusos–, además de que hoy todo se hace con maquinaria pesada. Pero, eso sí: las máquins conservan los nombres originales en inglés o se han adaptado, como leñador o motosierrista, desramador, tronzero y el enganchador o estrobero, además de grúas y otras más.

 

Centenario de calidad

Vendí un centenario de oro en una operación surrealista y divertida. El comprador dudaba mucho de la autenticidad de la pieza, a pesar de que todos los valores estaban en orden y la factura, tan solo prque su aparato le marcaba un valor magnético positivo (el oro es diamagético, es decir, no es magnético) del 0.02%.

Terminó llamando a la fábrica que produce esos medidores de susceptibilidad magnética y alcancé a escuchar la respuesta a grito pelado, a pesar de no tenía el altavoz activado: “¡Es normal! El centenario mexicano tiene una cantidad ínfima de hierro, eso lo explica. ¡Es una moneda excelente, cómprela!”.

Me sentí orgulloso de nuestro centenario y triste de tener que dejarlo ir. Le pedí que no fuera a fundirlo porque se lo compraré a la primera oportunidad.

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¿Para qué otro blog?

En estos días y en este mundo tan revuelto, tan confuso e imprevisible, necesito detenerme más a menudo y con más ahínco que antes para reflexionar. Intento entender qué está sucediendo en el mundo, qué nos está pasando como sociedad y cómo van cambiando nuestras vidas.

Por un lado, estamos volviendo a la luna como un punto intermedio para alcanzar Marte, mientras devastamos el planeta Tierra. Redefinimos la vida, rediseñamos y hasta creamos nuevos seres, y tenemos contenida la energía suficiente para borrarnos del planeta. Nunca antes habíamos llegado tan lejos ni visto tantas especies animales y vegetales, pero tampoco nunca antes había tantas especies extintas o en riesgo de desaparecer, ni tampoco zonas geográficas transformándose con la celeridad actual. Somos guardianes y verdugos de lo propio y lo ajeno, y engreídos ante la infinitud y complejidad del universo, que no cesa de maravillarnos.

Por otro lado, la inteligencia artificial está reconfigurando el trabajo intelectual tal como lo conocemos, así como las máquinas de la revolución industrial hicieron desaparecer tantas profesiones hace dos siglos. Hoy, parece que la salvación laboral para muchos será trabajar con las manos: más quiroprácticos, plomeros y enterradores que mercadólogos, escritores de código y personal de recursos humanos.

También, el desmoronamiento de la pax americana parece estarle dando pie a antiguos sueños imperialistas, en lo político, y en lo económico le está dando la oportunidad a China de plantarse como la nueva potencia mundial. ¿Deberíamos enseñarles chino a nuestros hijos o posponemos la tarea para que ellos lo hagan con los suyos? Lo que oí a finales de los noventa sobre la preeminencia china parece una realidad magnificada por la lupa de la historia.

En el plano de la vida, estamos empezando a entender el cerebro humano, con lo que cada vez entendemos mejor sus aflicciones. Además, el traslape entre la realidad real y la realidad virtual –incluida, de nuevo, la inteligencia artificial– siembra la duda de quiénes somos y si seguiremos siendo como habíamos venido siendo desde de los faraones egipcios, Moisés y la guerra de Troya.

Según Kant, solo había tres temas sobre los cuales pensar: Dios, el mundo y el alma. Para corregirle la triada, en este blog me propongo escribir una observación cada día sobre el mundo, la sociedad y la vida. Me gustaría que llegara a ser un diálogo con quienes me lean, así que responderé a todos los comentarios que se hagan aquí y por las redes sociales.

¡Pásenle a leer, bienvenidos!

Foto: Natasja Madsen

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