Cinco cosas buenas (vol. 12)

Cada domingo recojo cinco momentos, historias, detalles y cosas buenas de la vida que se me atravesaron en la semana. ¡Ojalá sirva de inspiración!

 

Wimbledon forever

De niño se me prohibió jugar tenis —aunque usted no lo crea— pero me aficioné gracias a Agassi, sobre todo, y de adolescente daba pelotazos. Ahora es mi deporte favorito y no me pierdo los Slams.

Este torneo de Wimbledon fue una gozada. El partido entre Djoković y Felix A-A fue tenis al más alto nivel. Y la final femenina me puso al borde del sillón. Me gustó que perdiera Zverev y que Sinner se quedara con el trofeo, pero se extraña a Alcaraz, el mayor showman.

Foto: Wimbledon

 

Esta biografía intelectual

Estoy leyendo esta biografía de los hermanos Grimm. Publicada a finales de 2025, es la primera en lengua inglesa desde hace 55 años y la primera de los últimos quince años. Curioso que se biografe a una pareja en conjunto, no a cada sujeto por su cuenta.

Y aunque apenas voy al inicio, ya me enganché porque no es una biografía típica sino más bien intelectual. He aprendido ya de historia alemana y de la Reforma, por no decir sobre los biografiados. Una lectura muy recomendable.

 

Nuevas geografías del alma

Estoy en una playa del Mar del Norte poco antes de llegar a Dinamarca. Si pudiera ver tierra detrás del horizonte, vería las playas cercanas a York, en Inglaterra.

La geografía es muy otra a la de nuestras playas: dunas extensas en parte cubiertas de pastos, playas de casi un kilómetro de anchura con un declive bajísimo.

El año pasado también vinimos pero yo me sentía tan mal que casi no salí del depa. Esta vez, en cambio, soy otro: he bajado a la playa todos los días, he trotado mis kilometritos sobre la arena y dado recorridos en bici. Siento que estoy ya en la última etapa de mi largo proceso de recuperación…

 

American History X treinta años después

Vi American History X. ¡Qué diferente lectura a la de cuando salió en 1998! No era consciente de que ya entonces hubiera cuotas de integración de minorías y, mucho menos, que ya hubiera oposición. Los diálogos parecen de hoy. Spooky!

Es una gran película con una actualidad que pone los pelos de punta, sobre todo porque su happy end se antoja cien por ciento ficticio e inviable en nuestra sociedad casi treinta años después.

Foto: American History X

 

Expos en línea

Dado que vivo en un pueblo rascuache, mi única posibilidad de ver exposiciones es en línea. Pues sucede que los alemanes han desarrollado el raro arte de montar exposiciones en internet. Vi una buena en serio sobre los monumentos men, el equipo de soldados encargados de recuperar el patrimonio cultural que los nazis robaron a todo lo largo y ancho de Europa. George Clooney dirigió una película basada en ellos. Aprendí que su trabajo fue la primera ocasión en la historia en que los vencedores no expolian el arte y los artefactos arqueológicos y culturales del país vencido, lo cual dio pie a la creación de la Unesco.

Luego vi otra expo sobre libros en la biblioteca central de la Universidad Humboldt de Berlín. Si bien es estudiantil, con las limitantes que ello implica, hay historias preciosas sobre algunos libros del acervo.

Sin duda recomiendo estar al tanto de las exposiciones interneteras que ofrecen las distintas instituciones culturales alemanas.

Foto: Lili Csóti

 
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