Cinco cosas buenas (vol. 11)

Cada domingo recojo cinco momentos, historias, detalles y cosas buenas de la vida que se me atravesaron en la semana. ¡Ojalá sirva de inspiración!

 

“Me ha ayudado mucho en la vida”

Durante los últimos cuatro meses de 2024 di clases en un Gymnasium, el equivalente alemán de la secundaria y la prepa, solo que aquí comienza en quinto grado. Nunca había dado clase debajo de prepa hasta esta ocasión. Aprendí que no es lo mío.

Es de un alumno muy inteligente, consciente de que es listo y acostumbrado a sentirse superior a sus maestros. No fue fácil que nos entendiéramos pero lo conseguimos. Pasado año y medio, me llegó este mensaje que me hizo sentir orgulloso del esfuerzo que puse: “¿Se acuerda de mí? Gracias por su clase, que me ha ayudado mucho en la vida”.

 

Paraísos perdidos

Leí, releí, imprimí, subrayé y guardé un artículo fenomenal de The Atlantic sobre Darwin. Resulta que odiaba navegar porque se mareaba mucho pero su obsesión por verlo todo era más grande.

Darwin tuvo dos paraísos: El paraíso perdido de Milton, que lo acompañó a las Galápagos, el archipiélago que fue su segundo paraíso. No tuvo una visión beatífica en las islas; tan solo estuvo cinco semanas, tiempo suficiente para observar y anotar lo que necesitaba para desarrollar en su escritorio, a lo largo de los siguientes veinte años, su teoría de la evolución. No fue la primera que se propuso pero sí la más robusta, la que logró convencer a la comunidad científica.

El escándalo de Darwin no fue tanto decir que “descendemos de los monos” –de niño, mi papá despachó esas tonterías– sino el destronamiento del ser humano, que pasó de ser la criatura preferida del Creador, quien la había situado en un rango superior –tal como me dijo mi papá–, a uno más entre los mamíferos.

Una de las ideas más sugerentes del artículo es: You are what you pay attention to. En efecto, aquello a lo que le prestamos atención termina moldeando nuestra manera de pensar, sensibilidad y carácter. La vida, en definitiva. Lo puedo confirmar: desde ese lejano día en casa comencé a prestarle más atención a la teoría de la evolución que a aquello que repetí miles de veces al rezar el Credo niceno-constantinopolitano. Sin que lo imagináramos, mi papá sembró con ese comentario dogmático la semilla de la curiosidad y la duda, que a la postre me contribuirían a salvarme del Opus Dei.

Foto: Will Matsuda

 

Train Dreams

Me gustó tanto ver Train Dreams en Netflix, que busqué la novela. Es una novela diminuta que se lee en dos horas. Conmueve por su sencillez, asombra por condensar toda una vida y deslumbra por su lenguaje.

Una de sus más notables cualidades es el manejo del tiempo y del ritmo: Denis Johnson va y viene de una a otra década, de un año a otro, sin que sintamos el salto brusco en el calendario.

¡Y la revelación! No diré más porque toda novela guarda una, excepto que hoy leí esta pequeña obra maestra.

 

Un problemón de 4 €

El verano pasado me pareció fácil guardar el protector para el sol debajo del asiento abatible de Kate, nuestra camioneta. Lo hice muchas veces. Era el mejor sitio perfecto para tenerlo a la mano sin que estorbara.

Cuándo me iba a imaginar que quedaría prensado en el mecanismo que levanta el asiento. Durante un año no pudimos desatorarlo. Varias veces intenté repararlo: pasé horas viendo videos, leyendo recomendaciones en foros y encaramado en la cajuela de la camioneta. El asiento me derrotó.

La recomendación de internet era siempre la misma: violencia pura para romper el asiento y reemplazarlo por uno nuevo. Pero yo me resistía. Mi mecánico tampoco supo cómo resolverlo. ¡Todo un año de problemas por un pedazo de basura de 4 euros! Prefiero no decir cuánto te cobran en la agecia por instalar un asiento nuevo, en caso de que aún tengan la refacción.

Pero no hay nada que nuestro amigo Torge –mecánico por hobby– no pueda resolver cuando se trata de Land Rover: su pasión es inigualable y conoce estas camionetas al milímetro. Torge resolvió el problema en cosa de dos horas: metió una sonda con una cámara y se las ingenió para liberar el mecanismo a distancia con una herramienta de inverosímil ingenio. Fue una endoscopia.

Después de un año difícil, nuestra Kate ya está otra vez como nueva.

 

Cumpleaños 250 de Estados Unidos

Después de la democracia de la antigua Grecia, pienso que Estados Unidos ha sido el experimento político más asombroso de la historia (el tercero es la Unión Europea).

Sobre la base de que all men are created equal, los fundadores concibieron una nación no definida por la sangre, la lengua o la etnia, sino por unos principios comunes. Por eso, cualquier persona de cualquier lugar del mundo puede aspirar a convertirse en estadounidense.

Sí, los tiempos actuales son aciagos; los abusos e injusticias, innúmeros; acaso la pax americana sea cosa del pasado. Lo sé y lo pongo en la balanza. Pero aún así, como esfuerzo de igualdad de oportunidades, atraer talento de todos lados y ofrecer la posibilidad de prosperar, ¿qué otra organización política ha llegado tan lejos o influido tanto en la vida de tanta gente?

Happy birthday, USA!

 
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